viernes, 7 de febrero de 2014

Rafita, Coruña-Nepal en Bici 8

Rafa continúa su largo viaje, respirando el polvo del camino, abrasado por el sol inclemente en ocasiones, pasando frío en otras, descubriendo paisajes geográficos, paisajes urbanos y paisajes humanos, ¡qué extraordinaria es la gente por el mundo adelante!

No me he equivocado de foto, este tío le pega a todo y, si tiene ocasión, hasta se tira desde un avión o, como en este caso, flota en un túnel de viento.

Pero volvamos mas atrás, desde julio de 2013 no he vuelto a escribir sobre él, pido disculpas por ese abandono. Desde entonces ha cruzado Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia Herzegovina, Montenegro, Albania, Grecia, Turquía, Irán y, desde ahí, en ferry hasta Dubai para refugiarse del intenso frío y gestionar el visado para la India.

En todo este tiempo incluso ha tenido ocasión para emprender una iniciativa solidaria aportando su grano de arena a la Fundación Iñaqui Ochoa para que los niños más desfavorecidos del techo del mundo en el Himalaya tengan educación y sanidad digna. Os animo a que aportéis vuestro granito de arena.

sos himalaya - de coruña a nepal en bici


Por lo que ha ido contando, parece que casi siempre se encuentra mas a gusto en los pueblos que en las grandes ciudades, siempre con mas tráfico, colapso y caos. Aún sin pedir ayuda, la encuentra en todas partes, gente que ofrece consejos e indicaciones, que lo alojan y lo cuidan, casi no me explico como logra comunicarse con tantas personas de diferentes países y distintos idiomas, pero lo consigue y eso hace que todo parezca fluir de manera sencilla.
Hospitalidad, yo diría que es una de las palabras que definen parte de la experiencia que está viviendo.
Pastores que invitan a un té






Aún así, el esfuerzo para avanzar cientos, miles de kilómetros, le corresponde solo a él, soportar hasta casi 50 ºC como ocurrió en Croacia en agosto, o temperaturas bajo cero según llegó el invierno.
El sol y el aire han marcado en su rostro el color y los rasgos
de tantos meses a la intemperie
cerca del monte Ararat



La Creciente Roja también le prestó apoyo
Ha dado pedales junto al Mediterráneo, el Adriático, mar Egeo, mar de Mármara, mar Negro y el golfo Pérsico (ya en el mar de Arabia), ¡ha sobrepasado los 10.000 km, y lo que le queda!, ha podido atravesar zonas desérticas, altos pasos de montaña y paisajes excepcionales como la Capadocia. Su bicicleta "Rosalía", ha soportado bien que mal tan duro trabajo, aunque haya sufrido pinchazos, cambios de neumáticos, de cadena y recambios y ajustes diversos, así que ahí está, acompañándolo y dispuesta a llegar a Nepal, al campo base del Annapurna.
Puesta a punto en Galata - Turkía
En Turkía luciendo la camiseta de Coruña Trail
Para tanto ejercicio físico hace falta mucha energía, la anímica se la aportamos amigos y seres queridos, la física requiere de mucho y buen alimento. Pues de eso parece que también va sobrado, ahí va una muestra exótica de tantos y variados platos que ha podido conocer y degustar:


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